Hermanas:
Un lazo eterno
Hay historias que se escriben desde el primer abrazo.
La de Salmah y Saleth es una de esas: una historia de miradas que se entienden sin palabras, de manitas que se buscan, de juegos que se transforman en recuerdos para toda la vida.
Esta galería celebra la dulzura de ser hermanas, el milagro de crecer juntas, y la bendición de ver el amor multiplicarse en dos pequeñas vidas.
Porque cuando Dios regala una hermana, está enviando un pedacito de cielo a la tierra.